Que pasa con el niño a los dos años? Porque se teme tanto a esta edad? Las mamás sentimos que perdemos el control de los niños a esta edad.

Antes de los dos años, mi bebé era muy tranquilo, sus movimientos eran muy limitados y yo los controlaba sin problema, si yo quería, lo sentaba en su sillita, o lo ponía a gatear, o lo cargaba, y finalmente en la cuna. Y ahí se quedaba, no se movía mucho. Cuando comienzan a caminar, lo hacen con cuidado, despacio, buscando equilibrarse.

Pero a los dos años, no sólo caminan, ya corren, brincan, trepan, suben y bajan, de pronto tienen toda esta libertad de movimiento y adquieren velocidad, comienzan a buscar, no saben que, pero buscan y buscan, abren, desarman, rompen, jalan, avientan, es decir, buscan.

Es una edad de autodescubrimiento y descubrimiento del medio que lo rodea, MUY activa, aprenden y retan sus propias capacidades motoras y con frecuencia, también las de la mamá que lo persigue.

Pero no es sólo la gran cantidad de actividad motora, la que hace que los niños de dos años sean un reto.

A esta edad, el desarrollo del lenguaje también a avanzado mucho, ya comienzan a hablar, algunos constantemente y otros intentando expresarse combinando lenguaje corporal y oral.

A los pequeños que comienzan a hablar, les gusta escuchar y escucharse, repiten constantemente lo que escuchan, es parte de este aprendizaje. Quizá la pronunciación no sea correcta, pero a ellos eso los tiene sin cuidado, no hablan para pronunciar correctamente, hablan porque les gusta escucharse y les gusta escuchar a mamá tratando de corregir su pronunciación.

Por otro lado, a los pequeños que ya hablan suficiente, también les gusta escuchar, y por eso la famosa pregunta siempre insatisfecha PORQUE?

Cuando estos pequeños preguntan porque? en realidad no lo hacen para escuchar una respuesta razonable a lo que preguntaron, lo hacen para continuar escuchando explicaciones que quizá no comprendan, pero que llevan palabras nuevas casi siempre, y cuando mamá deja de explicar, simplemente vuelvo a decir porque y mami vuelve a hablar (y a hacer caras).

La combinación de estas dos nuevas actividades, a los dos años, la motora con mayor libertad y el lenguaje, logran que los adultos persivamos a estos pequeños , ávidos de aprender, como unos seres nuevos, incomprensibles e incontrolables.

Así, los terribles dos años, son sólo una etapa de mucho aprendizaje, movimiento e independencia para los pequeños.