A veces los adultos olvidamos cuando éramos niños, cuanto nos movíamos y brincábamos, mientras que ahora, a cualquier niño que se mueve mas de lo que al adulto le conviene, es catalogado como hiperactivo. Esto es muy triste, ya que todos los niños tienen la necesidad orgánica de moverse, así que ahora, TODOS los niños inquietos son hiperactivos.

Siendo mamá y maestra de preescolar, me ha tocado escuchar a muchas mamás y maestras quejándose «no lo aguanto, se mueve todo el tiempo». Qué pueden esperar de un niño? Que se siente durante horas y esté calladito?

Cuando los niños se mueven en un ambiente muy controlado, como podría ser un departamento pequeño lleno de muebles y objetos que se rompen, con poco espacio para el juego y el movimiento; es lógico pensar que al llegar a la escuela, con mucho espacio y mucho material, los niños querrán moverse, correr y jugar con el material, y no por esto son hiperactivos.

Como estudiante de la normal de preescolar y posteriormente de la licenciatura en educación primaria, les puedo asegurar que en ningún momento se nos explicó o se nos habló de hiperactividad, déficit de atención, dislexia, ni de ningún problema neurológico que pudieran tener nuestros futuros alumnos.

Así, cuando nos topamos con un niño inquieto, lo catalogamos de hiperactivo, sin siquiera conocer la diferencia entre estas dos palabras.

De la libertad de movimiento de los niños, dependerán las habilidades y las capacidades que pueda desarrollar en el futuro.

DEJEMOS QUE SE MUEVAN